Estimada, sintonizo mucho con lo que planteas, ya que desde que inicie el diplomado me he cuestionado todo, lo que creía saber y lo nuevo, sobre cómo lo implemento posterior y con las dificultades que tan claramente señalas. Algo que he pensado es en mi rol, desde el rendir cuentas y también cómo puedo honrar a las personas con las que trabajo, porque han llegado a instancias de mucha transgresión y aún así muchas son capaces de seguir identificando recursos, habilidades y saberes que si bien, por los diagnósticos se les ha intentado totalizar, persisten, aquellas familias llamadas “resistentes” a ellas son las que más quisiera honrar, pues han logrado ir pidiendo ayuda, pero resistiéndose a la idea de ser enmarcadas en una historia única. Vaya que responsabilidad tenemos ahí! ahí voy, pensando, viendo como le hago, que hago que pueda hacer la diferencia.
Abrazos, Andrea