Creo que de todas las cosas que leí sobre el trauma y lo demás, encontré muy valioso algo que menciona Latorre-Gentoso en el documento “Enriqueciendo la historia del trauma: Metodología para la entrevista del evento”.
Cuando menciona que él les explica a las personas que va a escribir harto durante las entrevistas, pero que son palabras textuales, y ofrecer la posibilidad de entregarle esto a la persona que consulta, podría ser una buena herramienta. Por un lado, como documento terapéutico, quizá a modo de que la persona misma pueda ver escrito lo que expresa. Me pasó que al estar en terapia, escucharme decir ciertas cosas que nunca pensé que diría, tenía un efecto muy poderoso en mi vida y la forma de analizar mi discurso. Abría posibilidades sobre nuevas ideas y lineas de pensamiento. Podrían ser aún más las posibilidades de verlo escrito.
Siento que es algo que me gustaría comenzar a explicitar durante mis entrevistas clínicas. Al menos, esto de explicar lo que escribo o bajo qué ética lo hago.
Sobre si pudiese entregarlo a las personas, estarían en todo su derecho. Pero lo encuentro un desafío grande… porque generalmente escribo tanto que suelo ser un poco desordenado. Así que también sería un llamado a ordenarme y hacerlo más estructurado para poder hacerlo como documento terapéutico.
Tal vez hasta sería lindo al final de cada sesión entregar el resumen escrito de lo hablado. Se me ocurren muchas posibilidades jaja así la persona puede ir juntando las páginas de su propio libro. Hasta se puede construir una metáfora del libro de la X, siendo X la sanación, o los valores de las personas, qué se yo.Y esto mismo pueden ser respuestas al trauma, o a los efectos negativos del trauma en sí mismo. Construir un documento de “sanación”, de re-historiar, no es algo que haga alguien pasivo.
Mezcle un poco lo de documentos con trauma, pero es que en esto siento que está todo muy conectado
Salu2 😀