Amar el desaprendizaje

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  • #12167
    Daniela Basso BetancourtDani Basso
    Participante

    Hola a todxs 🙂

    Leyendo los documentos de este módulo y los apuntes que tomé de las jornadas con América, recordé una frase que ella presentó que me quedó muy grabada: “Nada sobre nosotras y nosotros, sin nosotras y nosotros”.

    Frase que me lleva a mantener presente en la memoria, que las personas, las comunidades están al centro y que nosotrxs como “profesionales” acompañamos un proceso colectivo que es de ellxs, respecto a sus saberes, sueños, convicciones, esperanzas, formas de responder ante las injusticias y formas de resistencias.

    Otra de las ideas que expuso América y que me hizo mucho sentido al momento no sólo de trabajar con comunidades, sino que con personas, es tener visible los tipos de relaciones que podemos establecer al momento de llegar a la vida de una persona, ya que si nos posicionamos desde el rol de “expertxs”, mantendremos una relación de “transacción y cosificando” de las personas, por lo que recuerdo que América hablaba de “pasar de la transacción a la relación” donde se humaniza la interacción con ellxs. Esto conectado con aquellas ideas que tal vez la mayoría fuimos aprendiendo en la Universidad, de “separar lo personal de lo profesional”, como si fuesen dos cosas distintas, fragmentados, en palabras de América “nos colonizaron el corazón” con estas “enseñanzas” proponiendo de esta manera, comenzar a desaprender aquello que nos alejaba de nuestros propios sueños y esperanzas en el trabajo con personas, ya que desde ahí podremos resonar y hacer el enganche.

    Esto me invita constantemente a cuestionar y tener visibles aquellas prácticas que me reclutan para posicionarme como “experta” por sobre otrxs, por sobre las vidas y saberes de otrxs, esto principalmente en el contexto laboral, donde son los discursos que más he escuchado y replicado desde la institucionalidad.

    Abrazo desde el corazón!

    #12170
    PAMELA ESCORZA HORMAZABALpameescorza
    Participante

    Que importante Dani lo que mencionas, la importancia de como poder engancharnos, para permitirnos ser parte de … y no un intruso “experto” que llega con “la verdad”.

    El proceso de desaprender es intenso y agotador, pero debemos estar en estado de alerta constante para tener la claridad de cuando estos mandatos dominantes impuestos institucionalmente están operando en nosotr@s. Y poder accionar desde el corazón, con intencionalidad clara de la posición en la que nos encontramos y de que forma formar parte del proceso de aprendizaje con y la comunidad.

    #12226
    maria fernanda palma guzmanfernanda-palma
    Participante

    Hola Dani

    Concuerdo contigo con el concepto de desaprender, creo que el proceso del diplomado, las charlas a las que hemos asistido, han contribuido a este proceso de desaprender… cuando mencionas que separamos el ser terapeuta y persona es diferente, tienes razón, me lo he cuestionado.. creo que fragmentarnos en esta sociedad es seguir la corriente y lograr unir nuestras partes es un acto de rebelión.

    un abrazo 🙂

    #12237

    Dani , me encanta esta frase de America a la que haces referencia, La colonización del corazón , sin duda el trabajo comunitario requiere de esta presencia amorosa , autentica ,es el espacio natural donde se desarrolla la vida cotidiana y es en este tejido colectivo donde también es posible construir. El desaprender implica dejar de situar los problemas o la comprensión de los desde lo individual , esta es una idea que solo fragmenta y contribuye a la experiencia de aislamiento , así es que ha construir colectivos y como esta comunidad narrativa que tanto nos ha movilizado desde el corazón.

    Abrazos.

    #12262
    Camila Concha CortiCamila Concha
    Participante

    Pucha me perdí América 🙁 , pero estoy totalmente de acuerdo con esa crítica a separar lo profesional de lo personal. Me choca tanto cuando escucho personas que dicen “yo soy psicólogo/profesor/etc. sólo hasta las seis de la tarde”, como si uno se disfrazara de aquello, o como si fuera un traje que ocupas a ratos, como hacerse trenzas para el 18, cuando es indivisible porque siempre estamos empapados de aquello en lo que nos hemos formado, porque por algo lo elegimos, y en este caso, como terapeutas, no podemos dejar de mirar a las personas y las conversaciones que tenemos con ellas de cierta forma. No se trata de la típica joda de carrete de “hey, me estás analizando”, sino que solemos estar escuchando, aunque a veces ni siquiera intencionalmente, los ecos de esas voces y las cargas que tienen. Al menos yo lo hago y no me imagino dejar de hacerlo porque no estoy en un contexto profesional.

     

    En cuanto al rol de experto, recuerdo cuando en los albores de mi vida universitaria, cuando en Antropología veíamos a Malinowski, debatíamos que por más que intentes dejar tu voz experta al adentrarte en una comunidad, nunca serás uno más. Mantengo esa posición hasta el día de hoy, creo que incluso acudiendo con todos los saberes narrativos, seguimos siendo una persona de tránsito, y tendrían que pasar años para poder empaparnos realmente de lo cotidiano que caracteriza a cada grupo. No obstante, no creo que esto nos impida hacer un trabajo significativo y respetuoso con dicha comunidad, y como tú dices, siempre con atención a aquellas prácticas a veces tan arraigadas que una no las ve, que involuntariamente nos pueden posicionar verticalmente. Porque creo que de eso se trata, que respetando  y asumiendo que no somos parte de la comunidad, logremos relacionarnos con ésta desde la horizontalidad y no desde alguna superioridad distante.

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