Esto me recuerda, de algunas nociones feministas que tengo en cuanto al lenguaje, muchas veces esta la creencia popular que “lo que queremos decir las mujeres no es lo que decimos” y hay una doble interpretación de nuestros deseos y opiniones. No recuerdo donde escuche que a las mujeres se nos enseña culturalmente a “no decir lo que queremos, no siempre lo hemos tenido permitido, entonces se ha transformado el lenguaje de “lo no dicho” como algo mucho mas potente. El típico ejemplo burdo de cuando le preguntas a una mujer que le pasa? y ésta responde “nada”, pero con cara de todo y con situaciones que son sumamente evidentes para nosotras pero no se nos ha permitido expresar o son interpretadas erróneamente y luego nos culpan de que “no se nos entiende”. Es algo que he trabajado, pero cuidado, porqué sino, eres “demasiado directa” Creo que también eso habla de distintas dimensiones de la palabra y cómo esta supeditada a sistemas patriarcales, por lo menos lo hablo desde mi cuerpo. Si me pasa.