<p class=”MsoNormal”>”No somos solucionadores de problemas”</p>
<p class=”MsoNormal”></p>
<p class=”MsoNormal”>Esta frase, es una frase que me ha dado vuelta últimamente, porque me noto por momentos en determinados contextos o revisando retrospectivamente mi trabajo intentando ser una solucionadora de problemas. Claro, no es extraño, nos entrenan para eso en la universidad, por lo menos en el área de salud creo yo. Nos muestran al ser humane como debería “funcionar-ser”, y si se sale de esos<span style=”mso-spacerun: yes;”> </span>márgenes, hay un problema, algo está mal, entonces hay que solucionarlo, y ahí entramos lxs profesionales capacitados con toda nuestra buena intención de ayudar y solucionar ese problema. ¿Cuál es el problema con esto?, que estamos ejerciendo desde la ética del control, nos olvidamos de descentrarnos y poner a la persona al centro. Creo que nos desafía a tener que aprender a escuchar de una manera diferente, qué estamos escuchando, y desde ahí la importancia de la doble escucha. Creo también que nos invita a cambiar los ritmos, los tiempos, las formas quizás, solucionar los problemas podría parecer más rápido, una visión que le viene muy bien al capitalismo. Ralentizar ha sido para mí una forma de darme cuenta <span style=”mso-spacerun: yes;”> </span>que las vidas de las personas merecen toda mi atención y tiempo, que es importante, y que simplificarlo a problema-solución no me hace sentido para nada en contextos de acompañamiento terapéutico.</p>