Me quedé pensando en lo que te preguntas en tu publicación: ¿Qué destrezas tendré que poner en práctica el día en el que logre hacerlo?
Observé que incluso después de preguntártelo deslizaste una destreza que considero base de las prácticas narrativas. El plantearte poder “transparentar” a la persona lo que estás haciendo, implica colaborar dejando la ética del control a un lado. Y si vamos más allá, incluso podemos solicitar colaboración dentro del espacio terapéutico en la creación del documento, para que la persona acepte, opine, rechaze y cree.
Cómo hablamos en clases, hasta un documento a medio hacer puede ser un importante insumo terapéutico. Y si facilitamos el espacio, este puede tener el potencial de ser construido con la persona, siendo el mismo proceso creativo un momento significativo sumado al poder de los documentos terapéuticos.