Al revisar la lectura sugerida, me quedó rondando la invitación de White a “decir hola de nuevo”. Pensaba en lo difícil que debe ser sobrellevar un duelo o una perdida importante, pensaba en la persona que ha vivenciado esta experiencia tan dolorosa y en la forma en que esta puede sobrellevar la situación. Me doy cuenta que efectivamente a nivel contextual la invitación que se hace a esta persona siempre se relaciona con realizar un rito de despedida, que muchas veces es demasiado apresurado, no logrando mirar a la persona y mucho menos a respetar sus tiempos. Así mismo, si la persona continua en esta sensación de aflicción constante o perdida se le cataloga como una persona depresiva o que presenta un duelo patológico. Viendo todo esto, veo que es bastante injusto mirarlo con estos lentes, es injusto para quien vivencia esta experiencia, es poco respetuoso y amoroso. Que maravilloso me resulta conocer la invitación de White, donde el nos invita a un gran desafió, guiar a la persona para que pueda “decir Hola” y volver a reencontrarse con esta figura y no necesariamente aceptar la perdida definitiva del ser querido. Considero que esta propuesta permite a la persona re-conectarla con las experiencias positivas, con todo lo que ambos pudieron entregarse, con la riqueza de la relación y sobre todo con revivir experiencias afectivas. Sin duda todo esto, invita a la persona a re-conectarse con su propia identidad, a valorar los espacios significativos y los lugares donde quiere estar, así mismo, favorece posicionar a esa figura significaiva en el lugar que debe estar y hacerla presente en su vida en vez de alejarla.
Otro nuevo desafió para incorporar 🙂