Nuevamente hablaré a partir de mi experiencia escribiendo un libro de entrevistas a hijxs de detenidxs desaparecidxs y ejecutadxs políticxs.
Las lecturas sobre re-autoría, me han recordado como, al entrevistar a personas a propósito de un tema particular (en este caso, el quiebre que significó en sus vidas y las de sus familias la violencia de Estado), aún cuando las entrevistas sean bastante abiertas en relación a sus vidas, hace que los entrevistados escojan los acontecimientos que quieren destacar, los encadenen entre sí a partir de causalidades, vayan y vengan desde los paisajes de la acción a los paisajes de la identidad con facilidad, pero muchas veces de una forma que parece anquilosada, dando la impresión de que están contando una fábula del trauma que ya han contando muchas veces, en palabras de W, repitiendo una historia dominante. Cuando he estado más receptiva y atenta, soy capaz de notar cuando se abren oportunidades de acceder a historias alternativas, en donde se atisban contenidos paradójicos, distintos, insospechados, ergo, interesantes desde el punto de vista cultural y consecuentes desde el punto de vista ético. Me gusta. Estoy convencida de que poder conceptualizarlo me servirá para hacer mejores entrevistas, más atentas a los intersticios (excepciones, quiebres, contradicciones, etc), que inviten a construir nuevas fábulas, más audaces en las disidencias, más personales e irreverentes, más ricas, más reveladoras, etc. No sólo en relación a este libro que ya está en su etapa final, sino a trabajos futuros. Mi gratitud.
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Este debate fue modificado hace 6 años, 8 meses por
josefaruiz.