2da Bitácora Narrativa. Imagen: En el viaje de las infancias en construcción, veo cómo innumerables discursos transmitidos desde nuestro mundo adulto, van adhiriéndose a sus cuerpos, a sus mentes en cada etapa de su desarrollo. Algunas narrativas resultan en brillos que se incorporan a su viaje, como acompañantes en calidez, protección, liviandad y confianza para sus pasos, mientras otros discursos se convierten en pesadas etiquetas colgantes sobre su identidad. Etiquetas a veces de papel, mas sencillas de sobrellevar, a veces de madera, plomo y hierro que van aumentando de tamaño a medida que se replican una y otra vez. Etiquetas a veces que después de tanto tiempo transmutan y hacen creer que son verdades de si mismos, impregnándose a sus cuerpos, hospedándose en sus mentes, para seguir reproduciéndose desde adentro, desde un lugar que incita a ubicarse a uno como el principal enemigo . Desde este contexto veo cómo las conversaciones de externalización resultan en una ética para acompañar los viajes de la infancia, desde un paradigma de comunicación potenciadora de brillos y desconstructora de pesadas etiquetas. Facilitando a su vez el reposicionamiento de las mismas desde un lugar que ellos puedan tener la certeza de que no son el problema, un lugar seguro distanciado de él, desde el cual responder en conexión con los diversos brillos que van forjando como los tesoros valiosos de sus vidas.