Remembrar, me trae la imagen de una red de pescar, que curiosamente fue la que elegí el primer día cuando nos pidieron una foto, no recuerdo bien bajo que consigna, pero si recuerdo que significaba para mi el reunir e ir armando una red, punto por punto.
La imagen de la red de pescar, también se relacionan con la a la historia que remembré en el ejercicio que hicimos en clases, esa fue una semana donde aveces piensas que las casualidades no existen, ya que estuve conectada con historia y relación con la persona que traje en el ejercicio días previos a esto. Pude comprender las implicaciones que había tenido en su vida en relacionarse conmigo y cuan importante era eso para ella, para ambas. Ya el hecho de tener la posibilidad de nombrarlo desde ahí fue honrar esa relación y los recuerdos que hay de ella.
Cada vez mas el peso a nombrar cosas, permite rescatar le relatos bajo el polvo que deja la rutina de la vida, sobre todo en cuarentena y lo explotados que vivimos todxs trabajando o estudiando, que muchas veces no permite un pare, remembrar esos relatos, para mi fue un descanso, una pausa. El honrarlos también requirió del tiempo y de reflexión (Me gusta en general en clases estar en posición de entrevistada, creo que me facilita la comprensión de lo que estoy haciendo cuando acompaño procesos terapéuticos).
Creo que el mapa de remembranza es especial para mi, provoca cosas lindas, destellos de luz, calma y agradezco la oportunidad de haberlo recibido. Pero a la es sumamente poderoso, es como visibiliza la construcción mutua en la vida, el no ser pasivos o pasivas en ninguna relación, cualquiera sea ésta. Hasta en la relación que quita mas dignidad hay resistencia. Hasta en la relación más olvidada puede haber cosas que honrar.