Cuando comencé a interiorizarme en la narrativa, encontré tan difícil esto de “separar a la persona del problema” y leía a la externalización como una técnica. Cuando comprendí que más que observarlo como una técnica, forma de realizar terapia, sino como una manera de ver las cosas y la vida, comprendí y internalice lo maravilloso que es, no solo es lo pudiese ser profesional, sino también la forma que uno mismo se implica o no en dificultades de la vida diaria. Me ha servido tanto generar estos espacios de “andamiaje” mis preguntas y donde me posiciono para hacerlas, que actualmente me siento mucho más segura de a donde quiero llegar con ciertas preguntas que hago y tambien desde que lugares las estoy haciendo.
Cuando una persona logra observarse o posicionarse fuera de lo que es el problema, y lograr no representarse a través de este, nace esta oportunidad de encontrar nuevos lugares favoritos que pudieses representar de una manera mas positiva lo que quisiese resaltar, esto me parece algo increíble, que a una leída rápida a mi me pareció fácil, pero que ciertamente no lo es, ya que como le “quitas” o ayudar a una persona que se pueda observar distinto, luego de haber estado haciendo de la otra forma toda su vida? Difícil, pero creo que no imposible. Por eso me encanta esta idea de irse encontrarse a través de la terapia narrativa, ir floreciendo y encontrando lugares y espacios que no se dejaban ver.
de manera personal decir que hoy estar en este diplomado, ademas de hacerme sentir más segura con actitudes profesionales, me hace constantemente pensar y debatir ciertos temas, los cuales antes no les prestaba tanta atención y que hoy se han vuelto recurrentes en mi pensar y también sentir, en como lograr ir de a poco desprendiéndome de pensamientos tan cerrados o caracterizadores, a creer que una actitud o acción es especifico no cuentan toda una historia de una persona