PROBLEMAS!!!! que amplia palabra con gran significación desde las distintas miradas, posturas, paradigmas, roles, etc. Lo que me hace mantener toda mi atención o por lo menos intentar hacerlo la mayor parte del tiempo, tanto en mi ejercicio profesional como en mis relaciones cotidianas, entender qué concibo sobre la significación de “problema” desde mis propias creencias y saberes al respecto v/s validar las de quienes consultan por alguna dolencia (problema??), esta dolencia se transforma en problema, ¿para quien? ¿para los “expertos”?, ¿para nosotros?, ¿para las instituciones?, donde usualmente o lo que he visto o he acostumbrado a ver como vamos definiendo o problematizando aspectos que quizás nunca fueron considerados por quienes nos consultan, dejando de escuchar y apoderándonos del espacio desde nuestros propios saberes como únicos e irrefutables, miradas institucionaliza doras y de un gran poder que asusta!. Cuando comenzamos a escuchar con atención y permitimos que quien consulta nombre desde si mismo lo que le aqueja, identifique cuales han sido los efectos en su vida, y pueda realizar una evaluación sobre estos efectos y vislumbre la justificación de dicha evaluación, nos estaremos acercando a la comprensión del propio consultante, permitiéndonos ver otras formas del problema, “el problema no es el problema”. Poner en practica en un continuo sin lugar a dudas ha sido un tremendo desafío, con grandes temores a que el sistema institucional me absorba en una postura critica, estigmatizadora y castigadora hacia quienes consultan, me aterra ser parte de esta corriente, por lo que me esperanza ver como estamos interesados en incorporar desde estas practicas en nuestros ejercicios profesionales y personales una perspectiva respetuosa, cariñosa, amable y de mayor confianza hacia los saberes de quienes tenemos en frente en los distintos contextos en los que nos encontremos.