Hace un ratito, en una conversación con un adolescente, estuvimos hablando sobre algunas historias nuevas que han aparecido en su relato desde hace ya 2 conversaciones. Aparecieron hartos nombres y valores asociados, metas también o futuros pasos, “mini” pero pasos. Decidí contarlo aquí porque quedé super emocionada y motivada. Pienso que la conversación mostró explícito lo “poderoso” de estos desenlaces extraordinarios y lo influyentes que son por si mismos, pero no basta solo con el relato extraordinario, percibí cómo la profundización/lupa a ese relato es lo que activa su movimiento. Me sirvió mucho tener muy presente mi práctica descentrada porque era fácil focalizarse en “los recursos” que el adolescente estaba relatando e irse por allí, sin darle espacio a lo influyente de “la raiz” que estaba movilizando estos nuevos relatos, y al mirar eso pienso que pudimos llegar a espacios súper ocultos y enriquecedores.