Sobre la Memoria
Inicio › Foros › 2019 Diplomado Santiago de Chile › Módulo 1. Supuestos a la base: metáfora narrativa, práctica de influencia descentrada y re-autoría › Sobre la Memoria
- Este debate tiene 7 respuestas, 4 mensajes y ha sido actualizado por última vez el hace 5 años, 7 meses por
franciscaparraalvarado.
-
AutorEntradas
-
junio 3, 2020 a las 22:13 #15752
rodrigovegacuestaParticipanteEsto es algo que escribí hace dos años, después de un seminario en la U de Chile sobre la memoria. No me gustó el seminario pero me hizo pensar en varias cosas que aquí cuento entre ficción y realidad, entre verdad y mentira.
¿Por qué lo traigo aquí? quizá porque el otro día hablamos de la memoria si es que no me falla… la memoria, y me resonaron cosas de la clase, y releyendo este texto creo que aparecen varias cosas que aun pienso y por eso las comparto con ustedes. Y bueno también para romper el hielo de los foros, reconozco que me da vergüenza mostrar lo que escribo, pero que mas da!!
Attachments:
You must be logged in to access attached files.
junio 4, 2020 a las 23:24 #15761
yamila.alvarezsParticipanteHola Rodrigo!
Cuando partes diciendo entre otras cosas que te da vergüenza mostrar lo que escribes, pero que mas da, resoné contigo, porque algo similar me pasa, aparece la vergüenza al exponer «algo mio», así que genial que la compartiste.
Mientras leía, me aparecían muchas preguntas, ideas, sentires, y algunos te los compartiré.<Comenzando tu escrito, cuentas que conversas con tu amigo y usas la metáfora de «no sientes arraigo», me digo en silencio, si tiene claro que no siente arraigo, es porque si ha sentido arraigo, y desde ahí nace la pregunta más o menos así jaja si recuerdas alguna situación donde hayas sentido arraigo?, o a qué te refieres cuando dices arraigo? en mi aparecen muchas imágenes, pero no sé si lo es mismo que tu estás entendiendo por arraigo dos años después del escrito.
La historia que te cuenta tu amigo respecto a como su mamá se salvo de llegar al estadio militar, además de conmocionarme, me llamo la atención la historia del militar a cargo del bus, viendo esa acción de detener el bus y dejar bajar a todas las embarazadas, ¿qué convicciones, que valores habrían detrás de ese militar para desobedecer una orden y dejar que se bajen las mujeres embarazadas?, me parece que podría abrirse una historia de resistencia de ese militar.Con este comentario termino, me genera curiosidad que habrá querido decir tu Rodrigo de hace dos años atrás con está metáfora «aunque y qué pensará Rodrigo 2020 frente al mismo enunciado?.
-
Esta respuesta fue modificada hace 5 años, 10 meses por
yamila.alvarezs.
junio 5, 2020 a las 17:52 #15763
rodrigovegacuestaParticipanteHola Yamila
Gracias por esta conversación. Te cuento que eso que escribí también esta inspirado en un libro que se llama “La Locura de las Guerras”, de Francoise Davoine. Precisamente en esto de que mi amigo llenaba su refrigerador de comida como su papá cuando él era chico, y él se vio haciendo lo mismo cuando nació su hija, y decidió terminar de vivir en guerra como su papá. Creo que en mi caso, anduve huyendo de algo que nunca supe lo que era,como el Cristobal que llenaba el refri, yo me cambiaba de ciudad y de país sin importar nada, era como llenar mi propio refrigerador de la guerra, de las guerras que ha vivido no solo mi familia sino todo el mundo, en eso incluyo el golpe militar del 73, las dos guerras mundiales, la guerra civil Española, la guerra fría, y las guerras contemporáneas de las cuales hemos sido testigos por televisión e Internet, la del Golfo, Iraq, Afganistán, en África desde siempre, etc.
Creo que al ir juntando las partes de esas historias de mi familia y ayudándome de la ficción y la realidad el huir deja de ser necesario. Lo del arraigo se combina con esto, sentí arraigo cuando era niño, en la casa de mi abuela, con mis primos mis tíos y mis padres y hermanas, luego sentí que no pertenecía a eso que se llamaba familia y cuando pude irme me fui sin vacilar y sin pensarlo dos veces, luego me seguí yendo de todos lados jajaja, hasta que me di cuenta de mi propio refrigerador. Ahora claramente siento mas arraigo, veo raíces, orígenes, y el poder construir historias sobre ello me ha ayudado a sentirlo, eso si las escribo quizá como a mi me gustaría que hubiesen sido, un poco de ficción por aquí un poco de realidad por allá. Ahora que escribo esto recuerdo a mi abuela y todas aquellas noches en las que nos quedábamos hasta tarde conversando, le pedía que me contara historias de mi abuelo, de ella cuando niña, de mis bisabuelos y mis tíos abuelos. Recuerdo los cuentos de ciencia ficción que me contaba mi papá “Los Nueve Mil Millones de Nombres de Dios” de Clarke, entre otros, que me hacían darme cuenta de lo grande que es el mundo, y que esta lleno de cosas inexplicables. Confieso que quería ser astronauta y pilotear una nave espacial jajaj.
Yo creo que lo que escribí hace dos años atrás fue una declaración acerca de por que hacia lo que estaba haciendo y en parte lo que hago actualmente. Estoy dedicado a otras cosas en un cierto porcentaje, pero con la misma convicción que movilizaba esas cosas que hacia hace dos años. Y lo fundamental creo es que no quiero estar en guerra ni vivir un mundo en el cual existan enemigos.
Eso se por ahora me dan ganas de seguir escribiendo pero me iré a tomar un cafesito
Gracias Yamila
junio 7, 2020 a las 19:08 #15779
daniela.oyarzo.tellezParticipanteHola Yamila y Rodrigo (y quien más lea):
Al leer el relato y el diálogo que ha surgido, me surgen varias ideas que rondan mi cabeza; por ejemplo que hay memorias, relatos, cuentos, metáforas familiares que se heredan transgeneracionalmente, comencé a pensar en la cantidad de cosas que hacemos (muchas veces a nivel inconsciente) para perpetuar el sentido de pertenencia a nuestro clan, en el que habitan los/las vivos/as, los/las cercanos/as, los/as lejanos/as, los/las olvidados/as y los/las fallecidos/as. Entonces, me pregunto ¿Cuan importante es conocer y acceder a nuestro árbol?. Pareciera ser que el daño, cuando no es elaborado se transmite, cito a Alejandro Jodorowsky: “El daño se transmite de generación en generación: el embrujado se convierte en embrujador, proyectando sobre sus hijos lo que fue proyectado sobre él, a no se que una toma de conciencia logro romper el circulo vicioso (…) Cada vez que tenemos un problema que nos parece individual, toda la familia esta concernida. En el momento que nos hacemos conscientes, de una manera o de otra, la familia comienza a evolucionar. No solo los vivos, también los muertos. El pasado no es inamovible”. Así pienso y traigo ante ustedes algo de lo que fui testigo hace un tiempo y ahora que lo pienso puedo verlo a través de este prisma.
En el relato de “memorias” que escribió Rodrigo, en una parte se consigna el significado que para un clan representa la figura de Cándido y como esta figura es diametralmente opuesta a las memorias de los descendientes de quien Cándido abatió. Hace un tiempo atrás, cuando eramos un poco más libres que hoy y no lo sabíamos, me junte con dos mujeres, muy cercanas a mi, que son hermanas de padre pero que nunca han vivido juntas, (para efectos de esta narración, se llamarán Ana y Bea) la menor de ellas, Bea, se encontraba muy afectada, pues la noche anterior su padre llego borracho a casa, luego de muchos años de “estar limpio”, de tratamientos y extrema fuerza de voluntad, tuvo un encuentro muy intenso con el alcohol, el relato de Bea estaba circunscrito al dolor, la decepción y la convicción que ella ni su madre estarán dispuestas a resistir al lado de un hombre que se “farreo” su oportunidad. Ana, la mayor, escuchaba y se mantenía en silencio, de pronto le dice, que la perdone si ella no sabe muy bien que hacer, pero que para ella esta situación es muy difícil, le cuenta que cuando ella era pequeña, los últimos recuerdos que tiene con su papá y donde recuerda a un papá amoroso, fueron cuando el llegaba borracho a verla a su casa y le llevaba regalos. Continuo diciendo… “Quizás lo que digo esta mal, pero a mi me dan ganas de “apapachar” y cuidar a nuestro Papá, porque cuando dejo de tomar, yo perdí a mi papá”- Entonces Bea, le respondió – y cuando el dejo de tomar yo lo recupere”. Ellas estaban sentadas frente a frente, se miraban con los ojos llorosos, trataban de encontrarse y abrazarse.
Yo trataba de casi ni respirar para no incomodar … quizás si hubiera tenido algunas primeras aproximaciones de este diplomado, hubiera dicho que ambas historias son válidas y verdaderas y que es posible encontrar dualidad en cosas tan extraordinarias como estas, hubiera dicho que sanar el vinculo con el padre podría ser el de re escribir ambas historias y que ninguna es mejor que la otra…
Solo dije que las quería mucho a ambas… ahora me voy a alimentar a mi cachorro
junio 9, 2020 a las 20:25 #15794
rodrigovegacuestaParticipanteHola Daniela
Luego de leer lo que escribiste, recordé las múltiples conversaciones que he tenido con mi hermana y mi mama respecto a distintos sucesos de la historia familiar, en donde cada uno de nosotros posee su versión de esos acontecimientos, esto por lo demás ha significado en varias oportunidades desencuentros y en otras encuentros, cada uno con experiencias muy distintas frente a esos eventos. Me doy cuenta también que los desencuentros ocurren debido a que cada uno se aferra a su posición, es decir, (creo) al significado que atribuimos a ese evento y como ese significado otorga sentido a nuestra propia vida, a quienes somos etc.
Hay un poema que me gusta mucho es de Carlos Castaneda, no se si viene al caso pero bueno aquí va:
<p class=”MsoNormal”>SINTAXIS</p>
<p class=”MsoNormal”>Un hombre mirando fijamente sus ecuaciones dijo que el universo tuvo un comienzo.</p>
<p class=”MsoNormal”>Hubo una explosión, dijo.</p>
<p class=”MsoNormal”>Un estallido de estallidos, y el universo nació.</p>
<p class=”MsoNormal”>Y se expande, dijo.</p>
<p class=”MsoNormal”>Había incluso calculado la duración de su vida: diez mil millones de revoluciones de la Tierra alrededor del</p>
<p class=”MsoNormal”>Sol.</p>
<p class=”MsoNormal”>El mundo entero aclamó;</p>
<p class=”MsoNormal”>hallaron que sus cálculos eran ciencia.</p>
<p class=”MsoNormal”>Ninguno pensó que al proponer que el universo comenzó,</p>
<p class=”MsoNormal”>el hombre había meramente reflejado la sintaxis de su lengua madre;</p>
<p class=”MsoNormal”>una sintaxis que exige comienzos, como el nacimiento, y desarrollos, como la maduración,</p>
<p class=”MsoNormal”>y finales, como la muerte, en tanto declaraciones de hechos.</p>
<p class=”MsoNormal”>El universo comenzó,</p>
<p class=”MsoNormal”>y está envejeciendo, el hombre nos aseguró,</p>
<p class=”MsoNormal”>y morirá, como mueren todas las cosas,</p>
<p class=”MsoNormal”>como él mismo murió luego de confirmar matemáticamente</p>
<p class=”MsoNormal”>la sintaxis de su lengua madre.</p>
<p class=”MsoNormal”>LA OTRA SINTAXIS</p>
<p class=”MsoNormal”>¿El universo, realmente comenzó?</p>
<p class=”MsoNormal”>¿Es verdadera la teoría del Gran Estallido?</p>
<p class=”MsoNormal”>Éstas no son preguntas, aunque suenen como si lo fueran.</p>
<p class=”MsoNormal”>¿Es la sintaxis que requiere comienzos, desarrollos y finales en tanto declaraciones de hechos, la única</p>
<p class=”MsoNormal”>sintaxis que existe?</p>
<p class=”MsoNormal”>Ésa es la verdadera pregunta.</p>
<p class=”MsoNormal”>Hay otras sintaxis.</p>
<p class=”MsoNormal”>Hay una, por ejemplo, que exige que variedades de intensidad sean tomadas como hechos.</p>
<p class=”MsoNormal”>En esa sintaxis, nada comienza y nada termina;</p>
<p class=”MsoNormal”>por lo tanto, el nacimiento no es un suceso claro y definido,</p>
<p class=”MsoNormal”>sino un tipo específico de intensidad,</p>
<p class=”MsoNormal”>y asimismo la maduración, y asimismo la muerte.</p>
<p class=”MsoNormal”>Un hombre de esa sintaxis, mirando sus ecuaciones, halla</p>
<p class=”MsoNormal”>que ha calculado suficientes variedades de intensidad para decir con autoridad</p>
<p class=”MsoNormal”>que el universo nunca comenzó</p>
<p class=”MsoNormal”>y nunca terminará,</p>
<p class=”MsoNormal”>pero que ha atravesado, atraviesa, y atravesará</p>
<p class=”MsoNormal”>infinitas fluctuaciones de intensidad.</p>
<p class=”MsoNormal”>Ese hombre bien podría concluir que el universo mismo</p>
<p class=”MsoNormal”>es la carroza de la intensidad</p>
<p class=”MsoNormal”>y que uno puede abordarla</p>
<p class=”MsoNormal”>para viajar a través de cambios sin fin.</p>
<p class=”MsoNormal”>Concluirá todo ello y mucho más,</p>
<p class=”MsoNormal”>acaso sin nunca darse cuenta</p>
<p class=”MsoNormal”>de que está meramente confirmando</p>
<p class=”MsoNormal”>la sintaxis de su lengua madre.</p>junio 9, 2020 a las 20:31 #15795
rodrigovegacuestaParticipanteAca lo envio en un archivo mejor
Attachments:
You must be logged in to access attached files.
septiembre 3, 2020 a las 18:00 #16422
franciscaparraalvaradoParticipanteRodrigo, qué interesante leer tu historia a través de tu memoria. Ahora después de meses puedo conectar este relato con parte de tu motivación para fundar el observatorio, lo cual me comentaste la primera clase.
Cuando leía tu relato entre la guerra de España y el golpe militar acá en Chile se me ocurrió recomendarte el libro El Acta de Nacimiento de los Fantasmas de Francosise Davoine y Jean Mazz Gaudillere, y abajo ya hablaste de cómo uno de los libros de ella, el cual espero leer en algún momento.
Leerte me hizo recordar que mi abuelo paterno también por suerte se salvó de ser detenido para el golpe de estado por ser militante del PC, se salvó porque se escondió o lo escondieron. La verdad es que no sé qué implicaciones habría tenido para mi familia que algo así sucediera, sin embargo tengo amigos y amigas que tienen historias de asesinato en manos de la guerra y el poder en sus familiar, y esas amistades cuando se vuelven cercanas parte de su historia pasa a ser tuya, tal como será la historia de tu amigo parte de su la historia de su hijo y de la mamá de su hijo, sin embargo otras cosas van pasando y entre ellas pasa tu memoria, pasa tu relato y dices esto tan potente que le da otro matiz “<span style=”text-align: justify;”>Me niego rotundamente a sentirme rodeado de enemigos, a empuñar el fusil y eliminar lo que no cabe dentro de mi verdad”.</span>
<p class=”MsoNormal” style=”margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 150%;”></p>
Por último, me acordé, no sé por qué, de la historia de mi abuela materna que supe hace sólo unos pocos meses atrás, sobre cuando de adolescente fue a recuperar a su hermana al campo caminando decenas de kilómetros sin una ubicación cercana de dónde estaba ella. Su hermana había sido “prestada” para ser cuidada por la pobreza de la familia, pero cuando mi abuela se casó con mi abuelo quiso recuperarla. Mi madre me contó que fue muy difícil que las personas que la tenían la entregaran, pero que finalmente lo logró. Puedo interpretar cosas sobre la fuerza y el amor que existía en mi abuela, pero me hace pensar en aquella tía, que de no ser porque fueron por ella de manera insistente, quizá habría sentido desarraigo y otros efectos. No sé qué sabía mi abuela sobre desarraigo, no sé si ella misma lo habrá sentido, quizá al casarse o quizá cuando su padre se murió y llego un padrastro cruel, pero sé que su hermana está siempre agradecida de esa acción. Pienso en cuantas guerras concretas e invisibles existen hoy en día en la vida de millones de niños y niñas que los desconectarán de algo y los conectarán con otra cosa, pero de manera brusca, cruel, no por decisión propia. -
Esta respuesta fue modificada hace 5 años, 10 meses por
-
AutorEntradas
- Debes estar registrado para responder a este debate.